El mercado de las cámaras de fotos es infinitos. Podemos partir de un precio muy económico para una buena combinación de cámara y objetivo, hasta un precio altísimo en una cámara compacta. Sin embargo, ya habrás oído muchísimas veces eso de «no es la cámara, es el fotógrafo». Y es que, podemos llegar todavía más allá. No solo es posible hacer buenas fotos con una cámara peor, sino que una cámara peor te puede convertir en un mejor fotógrafo.

Las facetas de la fotografía

En realidad vamos a dejar para otro artículo, o quizás para una serie de ellos, todas las facetas que rodean a la fotografía. Es un arte, realmente. Y como tal, hay fotógrafos que destacan por diferentes cosas. Algunos son especialmente técnicos, mientras que algunos quizás no dan tanta importancia a la técnica como a la creatividad y la originalidad. No decimos que ninguno de estos sea mejor que otro. Simplemente que en el mundo de la fotografía hay muchísimas cosas a tener en cuenta. El equipamiento que tienes es una de esas cosas. Sin un determinado equipamiento no conseguirás unas determinadas fotografías. Por ejemplo, si tu cámara no llega a una ISO muy alta sin producir ruido, no podrás capturar fotos de noche o con poca luz. Si no tienes un trípode, no podrás capturar fotos de larga exposición. Si no tienes un objetivo macro, no podrás disparar a elementos que estén muy cerca y conseguir enfocarlos. Eso es cierto. Pero aun así, una cámara peor, o un equipamiento peor, te puede ayudar a ser un mejor fotógrafo.

Mejora en aquello que puedes

La gran ventaja de que la fotografía tenga tantas facetas está en que no tenemos por qué obsesionarnos con una en concreto. Quizás cuando compramos nuestra cámara estábamos pensando en esas fotografías de flores que ahora no podemos hacer por no tener un objetivo macro. Es cierto, pero eso no nos limita para hacer otro tipo de fotografías que sí son posibles con nuestra cámara. Sea cual sea la cámara que tengas, es posible disparar fotos muy buenas con ellas. Por ejemplo, algo que tienes que desarrollar es tu ojo fotográfico. Esto forma parte de tu creatividad como fotógrafo. Seguramente conoces las cámaras instantáneas, las que imprimen la foto cuando la disparas. Algunas de estas no te dejan realizar ajustes. Encuadras, disparas, e imprimes tu foto. Esto hace que te olvides de muchas cuestiones de ajustes. Tienes que centrarte en que el contenido de tu foto sea realmente llamativo, tenga un mensaje que transmitir. A veces, buscarás diferentes ángulos para fotografía, en lugar de estar fijo en un lugar realizando diferentes ajustes en tu cámara.

De igual manera, una cámara peor puede convertirte en un mejor fotógrafo. Cuando no tienes todas las posibilidades que tienes con una cámara más avanzada, o con más equipamiento, te ves obligado a inventar para poder obtener fotos interesantes. Y en ese proceso es cuando estás creciendo como fotógrafo. Cuando tu cámara no tiene una ISO muy alta con la que puedas disparar fotos sin problemas en condiciones de baja luminosidad, te verás obligado a encontrar fuentes de luz y utilizarlas de la forma apropiada. Aquí estás aprendiendo mucho más que leyendo cualquier libro de fotografía. Estás aplicando lo que ya has aprendido en otro momento. Aplicándolo de verdad. No es solo teoría que conoces. Muchas cámaras de hoy en día nos permiten burlar muchas de las bases de la fotografía. Pero lo cierto es que esas bases siguen siendo las bases principales. La luz es la clave de cualquier fotografía, habrás oído. Una ISO muy alta te podría hacer olvidarte de la importancia de la luz. Pero nunca conseguirás grandes fotos si no eres capaz de buscar la luz. No tener la posibilidad de subir tanto la ISO te ayudará a mejorar como fotógrafo.

Yashica
Cámara Yashica TL-Super. Licencia Creative Commons.

¿No tienes una gran cámara?

Este artículo tiene dos objetivos. Uno de ellos es animar a aquellos usuarios que tienen una cámara de fotos pero no la utilizan porque creen que les falta equipamiento, como lentes, o porque creen que su cámara no es tan buena como otras. No te desanimes. Haz todo lo contrario. Tienes un dispositivo que te permite captar instantáneas. Aprende a dominarlo a fondo, a conocer tu cámara, conocer sus límites y sus posibilidades, y deja que crezca tu creatividad. Es posible que estas capacidades que estás desarrollando ahora no las puedas desarrollar con una cámara mejor.

¿Por qué no utilizas una cámara peor?

El segundo objetivo de este artículo es animar a aquellos fotógrafos aficionados a que utilicen su cámara de fotos de antes. La que ya no utilizan, o quizás la primera cámara de fotos que tuvieron. Por ejemplo, ahora mismo tengo en casa una gran cantidad de equipamiento fotográfico, desde cámaras con sensor Full Frame y toda una serie de objetivos para esta cámara, incluyendo alguna cámara con sensor APS-C y toda una serie de objetivos para este sensor, alguna CSC de nueva generación que me encanta, y una cámara muy curiosa, una Nikon D3000. Es una DSLR con sensor APS-C, la gama básica de Nikon de hace ya bastantes generaciones. Me gusta aplicar un ejercicio curioso, y es salir a disparar fotos con esa cámara y el objetivo de kit que incluía cuando se compró, un 18-105 mm. No tengo las posibilidades que con la cámara Full Frame. Las fotos no serán de la calidad de los objetivos fijos de gran apertura que tengo, pero eso me obliga a buscar otras cualidades en mis fotos. Me obliga a mirar por el visor de mi cámara con un punto de vista diferente. Me hace olvidarme de toda una serie de elementos que a veces actúan como cadenas para la creatividad.

Si tienes una cámara antigua, o una cámara con menos opciones que otra cámara que hayas comprado después, utilízala de vez en cuando, sobre todo si has aprendido cosas nuevas sobre fotografía. Sal a la calle, ve al campo, a la playa, o a la montaña, y utiliza tu antigua cámara para disparar fotos. Esto te ayudará. Sentirás cierta libertad al tener una cámara que dominas mejor. Tendrás que dar rienda suelta a tu creatividad. Y además afianzarás conocimientos sobre fotografía que todavía podías no tener muy claros y que son elementales. Puede que ninguna de esas sea tu mejor foto, pero estarás desarrollando tu ojo fotográfico y tu capacidad para disparar mejores fotos.

Y sobre todo, si eres de los que no tiene una mejor cámara porque no tenía dinero para comprar una mejor, no desistas. Aprende a apreciar tu cámara. Hoy en día se pueden conseguir fotos buenas hasta con los móviles. Es más, a veces no es tan importante la fotografía, como aquello que consigues hacer sentir con la propia foto. Y eso no depende de la cámara, sino del que se encuentra detrás de ella.