El mundo de la fotografía ha cambiado con el paso de los años. Muchísimo. Si nos vamos dos o tres décadas atrás veremos que era algo limitado a aquellos que de verdad tenían afición por eso de las cámaras. Y es que antes todo era mucho más complejo. Hoy en día todo es más simple, al menos en lo que a la propia fotografía se refiere. A tal nivel sucede esto, que ya no se hacen objetivos como los de antes. No es nostalgia, es la verdad.

Los objetivos de los inicios de la fotografía

Incluso si sois novatos en la fotografía es posible que os suene eso de las aberraciones. Si sois usuarios avanzados no hace falta ni que expliquemos lo que es. Simplemente diremos que captar lo que estamos viendo con una cámara no es nada simple. Los objetivos que utilizamos están llenos de lentes. Pero estas lentes generan reflejos, que son corregidos con otras lentes, que generan otros defectos, que son corregidos con otras lentes… y así sucesivamente. ¿Os suena eso de «lentes con 11 elementos«? Pues se añaden elementos para ir corrigiendo los defectos. Es la moda en el mundo de los móviles ahora. Conseguir añadir elementos/lentes en cámaras muy pequeñas. Todavía hoy es necesario corregir los defectos de las lentes para captar las mejores imágenes. Pero nada tiene que ver con lo que era esto en sus inicios.

Objetivos PentaxAquellas grandes marcas en el mundo de las ópticas, como Zeiss, Konica, Minolta, Leica, Sigma, Voigtländer, y las propias Nikon, Canon, Fuji y Panasonic, tenían un papel clave. Y es que cada avance que se conseguía en los objetivos nos ofrecía unos resultados increíblemente inmejorables y que no tenían comparación. La introducción de una nueva lente podía cambiar el mundo de la fotografía y convertir a esa marca en una referencia. Hoy eso está lejos de la realidad.

Todavía los grandes objetivos de las grandes marcas cuentan con lentes de gran calidad, con una gran investigación detrás, y que nos ofrecen resultados de tanto nivel que tantas mejoras se ven reflejadas en su precio.

Pero los esfuerzos que antes dedicaban los físicos a encontrar cómo solucionar los problemas de los objetivos y las lentes, ahora ya no están tan presentes en el mundo de la fotografía. Ya no son la clave, por así decirlo. Ahora, muchas correcciones a esos defectos se realizan por medio de software. En ocasiones son las cámaras las que se encargan de realizar las correcciones sobre la imagen que se capta por medio del objetivo. En ocasiones es el propio gestor de la imagen en RAW, como Lightroom, el que ya cuenta en su base de datos con los ajustes que debe hacer al archivo. Por eso, se dice que los RAW no son RAW al completo, al no ser exactamente lo que capta el sensor, sino un archivo con modificaciones.

Objetivos Elementos

La fotografía digital lo ha cambiado todo. De ahí que hoy en día tengamos objetivos mucho más económicos que los de hace años. Y sí, es cierto que sigue habiendo objetivos de precios altísimo. Cada uno de los grandes objetivos que lanzan Nikon, Canon, Sony, Fuji o Sigma son incluso mejores que los de hace años. Y su precio así lo demuestra. Pero la realidad es que en la gran mayoría de los objetivos no se produce eso. Sí, todavía hay físicos tratando de encontrar la mejor óptica. Pero hay muchos más esfuerzos dedicados a corregir los defectos por medio de software, porque al final resulta mucho más barato.

Guía de compras: Tu primer objetivo

Encontrando una comparación, ocurre algo parecido en el mundo del motor. La tecnología punta la vemos en la Fórmula 1, pero los grandes esfuerzos se dedican en esos vehículos que llegan a la calle y que compran millones de usuarios cada año.

Cuando algo como la fotografía se populariza, es común que los intereses económicos nos lleven a objetivos mucho más económicos con algo de peor calidad. Es más barato corregir los defectos de un objetivo por medio de un software que se desarrolla una vez y se distribuye en Lightroom o en la propia cámara, que por medio de lentes que tendrán que ser integradas en cada uno de los objetivos.

Objetivos

Así que, cuando decimos que ya no se hacen objetivos como los de antes, no estamos hablando de nostalgia, estamos hablando de verdad. Con excepciones (pues hoy tenemos objetivos que son verdaderas obras de ingeniería óptica), los objetivos de la era no digital eran mejores, porque solo con óptica se podían corregir los defectos de la imagen. De ahí que todavía valoremos tanto objetivos que a lo largo de la historia han sido los mejores, porque incluso hoy no se consigue alcanzar la calidad que nos ofrecían algunos de estos objetivos que son piezas de coleccionista. Y es que, al menos con los conocimientos actuales, seguirá siendo imposible compensar con software lo que solo la física puede corregir.